Micro Embalses e Inteligencia Artificial para enfrentar fenómeno climático de
Micro Embalses e Inteligencia Artificial para enfrentar fenómeno climático de El Niño
El fenómeno climático de El Niño vuelve a instalarse como uno de los principales temas de preocupación y análisis para las zonas semiáridas de Chile. En regiones como Coquimbo, las precipitaciones intensas y prolongadas pueden representar tanto una oportunidad histórica de recuperación hídrica como una amenaza significativa para los ecosistemas y la infraestructura rural si no se toman medidas preventivas.
Según el ingeniero agrónomo que asesora a la empresa AgTech de Imbert Labs Maximiliano Morales, destaca que uno de los mayores desafíos actuales es la falta de infraestructura de infiltración y retención de aguas lluvias en quebradas, laderas y zonas de escurrimiento natural.
“Durante años se perdió la cultura de construir terrazas, microembalses, zanjas de infiltración y sistemas de contención de aguas. Hoy vemos cómo enormes cantidades de agua terminan rápidamente en el mar, arrastrando además materia orgánica y suelo fértil que demoró décadas o siglos en formarse”, explica Morales.
“La materia orgánica no solamente alimenta los cultivos; también permite capturar carbono, infiltrar agua y mantener la biodiversidad microbiana del suelo. Cuando esa capa fértil se pierde y termina en el mar, el territorio pierde capacidad productiva y resiliencia climática”, advierte.
En la Región de Coquimbo, particularmente en el Valle del Limarí y sectores costeros como Tongoy tras más de una década de sequía extrema, las lluvias asociadas a El Niño podrían generar una recuperación parcial de embalses, acuíferos y napas subterráneas.
Sin embargo, la ausencia de sistemas masivos de infiltración y retención de agua en quebradas interiores y zonas cordilleranas ha provocado históricamente que enormes volúmenes de agua escurran rápidamente hacia el océano.
Durante eventos de precipitaciones intensas en años anteriores, muchas quebradas de la región actuaron simplemente como canales de evacuación, sin capacidad de almacenar ni infiltrar el recurso hídrico. Esto ha significado perder millones de metros cúbicos de agua que podrían haberse utilizado posteriormente para riego agrícola, recarga de napas y recuperación de ecosistemas degradados.
No obstante, Morales advierte que llenar los embalses no resuelve por sí solo el problema estructural de la gestión hídrica.
“Muchas veces celebramos que los embalses recuperen algunos puntos porcentuales, pero seguimos perdiendo enormes cantidades de agua por escorrentía superficial. El verdadero desafío es transformar parte de esas lluvias en infiltración subterránea y recuperación de suelo”, explica.
Recuperar el paisaje mediante microembalses y terrazas
El ingeniero agrónomo destaca la necesidad de impulsar soluciones descentralizadas inspiradas en modelos ancestrales y proyectos de restauración hidrológica regenerativa.
Entre las medidas propuestas destaca la construcción de microembalses rurales, zanjas de infiltración, reforestación con especies adaptadas a zonas semiáridas, barreras vegetales para disminuir erosión, sistemas de captación de aguas lluvias y restauración de quebradas degradadas.
Uno de los aspectos menos discutidos del cambio climático es el valor estratégico del suelo fértil. La erosión no solamente elimina capacidad agrícola, sino que también afecta directamente la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la capacidad de adaptación climática de los territorios.
Cada centímetro de suelo fértil puede tardar cientos de años en formarse naturalmente. Cuando lluvias intensas arrastran sedimentos hacia quebradas y finalmente al mar, se pierde materia orgánica, microorganismos beneficiosos, capacidad de infiltración, nutrientes esenciales, biodiversidad y resiliencia agrícola.
En sectores semiáridos, donde el suelo ya es naturalmente frágil, el impacto puede ser irreversible.
Para enfrentar este desafio, Imbert Labs se especializo en la optimizacion de SISTEMAS DE RIEGO mediante inteligencia artificial, IoT y edge computing.
La empresa de Ovalle desarrollo IMBERT Vigía, una plataforma de inteligencia operacional diseñada para operar directamente en campos, viñedos y plantas productivas, incluso en zonas con conectividad limitada o intermitente.
La solución permite integrar sensores, estaciones meteorológicas, sistemas de riego, bombas, válvulas, tableros eléctricos y otros equipos existentes para transformar datos dispersos en decisiones operativas, alertas y reportes verificables.
Segun comenta Matías Pastén Pizarro ¨Hoy muchas pisqueras, viñas, productores fruticolas ya cuentan con infraestructura tecnológica y el desafío es que gran parte de esa información opera de forma aislada, con baja integración, limitada trazabilidad y escasa capacidad de análisis en tiempo real. IMBERT no busca reemplazar lo que ya está instalado. Lo conecta, lo interpreta y lo potencia.¨
Con Imbert Vigía, las empresas pueden monitorear variables críticas como disponibilidad hídrica, riego, condiciones climáticas, consumo energético, operación de pozos, estado de equipos y procesos productivos, generando alertas, reportes en PDF o Excel e información automatizada vía WhatsApp.
Cuando el predio o la planta no cuentan con sensores o infraestructura suficiente,
IMBERT también puede proveer e integrar los componentes necesarios para implementar una solución completa.
Una oportunidad para rediseñar los territorios
El fenómeno de El Niño podría transformarse en una oportunidad histórica para replantear la forma en que Chile maneja sus cuencas hidrográficas y territorios rurales.
La combinación entre conocimientos ancestrales, ingeniería moderna y restauración ecológica podría permitir que futuras lluvias no se conviertan en desastres o pérdidas, sino en verdaderos procesos de regeneración territorial.
“La lluvia no debería verse solamente como emergencia. También puede ser una oportunidad para recuperar ecosistemas, agricultura y seguridad hídrica si aprendemos nuevamente a trabajar con el territorio y no contra él”, concluye Maximiliano Morales.
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Maximiliano Morales
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